Los ejes transversales que organizan, orientan y dan contenido a la actuación del PROSAR son tres: a) el enfoque de inclusión desde los derechos humanos; b) la dimensión de género; y c) el pluralismo metodológico.

A) El enfoque de inclusión desde los derechos humanos, valorados como pautas sociales y jurídicas universalmente consensuadas desde el respeto al disenso, constituye el imperativo ético-científico del PROSAR. Esto obliga a: a) valorar los derechos humanos frente a todas las acciones que atenten en su contra, b) generar espacios de libertad e intercambio que permitan desarrollar respuestas creativas ante el sistema social actual; b) aceptar la responsabilidad que, como profesionales, técnicos/as, investigadores/as y docentes, conlleva nuestro tiempo y nuestra historia, confrontando el conformismo fruto de la desensibilización, la irreflexión y la indiferencia por el sufrimiento humano.

B) La dimensión de género es una variable constante en todas las actividades del PROSAR, tanto en las acciones, como respecto a la misma composición del equipo y el reparto de sus responsabilidades. Además, este criterio también se mantiene de cara a futuras ampliaciones del grupo y sus acciones.

C) El abordaje metodológico de nuestro accionar parte del pluralismo, y abarca el uso de estrategias y técnicas punteras y/o innovadoras, tales como las relacionadas con la investigación acción participativa, la formación e-learning y b-learning, y la capacitación en servicio para el aprendizaje autónomo y la resolución de problemas, entre otros. En el equipo de trabajo hay una multidisciplinariedad dentro del área de las ciencias sociales y humanas, tendiendo al abordaje interdisciplinario. Esta forma “inter” de desarrollar nuestra labor no configura estrictamente “un enfoque”, sino una necesidad marcada por las caras multidimensionales de la realidad social con la que se trabaja. La interinstitucionalidaden la tarea se justifica por la dinámica del propio proceso de actuación social y comunitaria. Es un proceso no unidireccional en el que participan las entidades de la sociedad civil, agencias estatales y universidades, que complementan y perfeccionan la estrategia de abordaje de la realidad social. La internacionalidad del enfoque se puede constatar en las diversas interacciones que derivan con varias personas colaboradoras estables del PROSAR, así como en las diferentes redes y estancias de intercambio de las que se participa.

Por otra parte, PROSAR busca la mayor eficiencia técnica y calidad científica posible, desarrollándose de manera interterritorial e interinstitucional, asociándose con miembros de diversas provincias, así como con distintas entidades académicas, sociales y comunitarias. A partir de estas instancias -de su interrelación, participación y diálogo constante y permanente- se despliega este programa. Bajo este formato flexible y dinámico, el equipo del PROSAR prevé ir variando en su composición, según las necesidades y las actividades de cada momento.

Para su mejor funcionamiento, el PROSAR cuenta con una Coordinación General y con miembros individuales, adscriptos a las acciones desplegadas. Asimismo, el PROSAR se integra también con colaboradores/as externos/as estables vinculados a algunas de sus acciones. A efectos administrativos y de su relación con las demás entidades y miembros, el PROSAR y su Coordinación General se adscribe a la Fundación Adalquí. 

El Plan de Actividades y Proyectos del PROSAR se elabora de manera bianual, y define las acciones prioritarias que se proponen desarrollar. No obstante, cada actividad o proyecto contará con al menos un/a referente principal, se planteará y desarrollará con autonomía técnica y económica, bajo la responsabilidad y/o dirección de sus propios equipos y de acuerdo a las normas que correspondan aplicar según sea la unidad administrativa de adscripción de la persona principalmente responsable de la misma.