El PROSAR tiene sus antecedentes en múltiples experiencias de abordaje psicosocial de diversos procesos sociales y comunitarios desarrollados entre los años 1994 y 2013 por diversas personas (especialmente, su coordinador general, tras su paso por, entre otros espacios de la función pública, la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones. En concreto, se gesta en el primer semestre de 2019, tras diversas conversaciones y encuentros entre varias personas, en las que se comentaba la posibilidad de iniciar alguna acción para resignificar diversas experiencias de abordajes de situaciones de desastres, catástrofes e incidentes críticos, y, al mismo tiempo, hacerlas más partícipes de la vida profesional de sus instituciones. De esta manera, la actuación se inició con el objetivo de empezar a recoger los antecedentes normativos y las actuaciones, registros y huellas de las vivencias de las personas mencionadas. 

Así, se observó la necesidad de desplegar una capacitación laboral específica sobre la temática, que pusiera en valor las experiencias desplegadas a lo largo de la última década. De forma inmediata, se consideró la conveniencia de impulsarlas desde la Fundación Adalquí, la Asociación APADEAS y el Colectivo La Pichón Rivière, en asociatividad con miembros de la Universidad Nacional de Río Negro y la Universidad Nacional de La Plata (CIDERCRIT), lo cual tomó forma en el marco de una propuesta de extensión universitaria. En consecuencia, se acordó desarrollar el curso en su modalidad presencial en la localidad de Viedma, durante el mes de junio de 2019, contando con más de 100 inscripciones. 

A lo largo de los siguientes meses, la iniciativa ha ido configurándose como un programa marco, formado por un conjunto de actividades de investigación, formación y divulgación científica y social, articuladas y sistematizadas en torno a la operación comunitaria en salud mental de la población desde un enfoque de derechos, bajo el lema “Operar es Vincular”.